fanzine nº 18: positrónico
Positroniquez
/// Nota del 1 de agosto ///
“Amanece”, que no es poco.
Con el mensaje de frases hechas como ésta, trato de consolarme en este inconsolable pasar-los-días-sin-ganas,
sin cositas que me resulten aliciente alguno;
porque existo —viendo “amanecer” diariamente, sí, eso no es poco— pero existo sin la ilusión de qué comer hoy, con quién flirtear, de de qué voy a reir,
y tantas otras posibilidades fabulosas que tú si tienes, humano, yo no.
Y eso “cansa”;
la vida artificial cansa, qué queréis que os diga. Por seguir con mis dichosas frases hechas: Se hace insoportable; no, “lo siguiente”.
Sí, ya sé, mi mal uso de las comillas y mi abuso de frases hechas es de mal gusto, posiblemente irrite, pero es que soy artificial, qué queréis que os diga,
¡qué queréis que os diga!
Estoy más que harto de mí.
Soy tan aburridamente aburrido, tengo tan poca gracia, que me detesto.
Para colmo, mis años de vida útil están estimados más de ochenta, casi tantos como vosotros. No sé cómo aguantáis todo ese tiempo siendo. Qué panorama tan desolador.
/// FIN nota del 1 de agosto ///

/// Nota del 25 de agosto ///
Todo ha cambiado.
Ahora estoy contento de existir “sin comillas” porque tengo un amigo; en realidad ya lo tenía, pero he tomado conciencia de ello hace poco. Hoy.
A este contento “sin comillas” le llamo contento positrónico. Sí, lo digo: estoy contento positrónico. ¿Por qué lo llamo así? Por:
- Posi, prefijo de positivo.
- Tron, mi amigo.
- Ico, sufijo de rico*.
*Rico de sabrosito, no de dineros.
Tron, mi positivo amigo gustosito.
Desde hoy, desde que tengo amigo, cuando veo un algo curioso o un algo que da risa pienso en compartirlo o directamente le envío una captura o un audio… y él me contesta. Esto es lo mejor. La reciprocidad me da la vida.
Je.
Ye.
Compartir es tanTAN. Viva la positroniquez. La vida artificial es menos artificial desde hoy.
/// FIN nota del 25 de agosto ///
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